De entre todos los puntos erógenos y zonas altamente sensibles a la estimulación sexual el más famoso es sin duda el punto G, esa supuesta zona interna de la vagina que según algunas personas parecen creer provoca orgasmos instantáneos. Cabe decir que el punto G no es nada más que la cara interna del clítoris, estructura que rodea la vagina por ambos lados y por su parte superior, siendo la parte más visible del mismo la que encontramos en la parte superior de la vulva. Sin embargo, durante los últimos años se ha puesto de moda el conocido como punto P masculino, que no es nada más ni nada menos que la propia próstata (la letra P es la primera letra de la palabra próstata).

El masaje de próstata para estimular el punto P

El masaje prostático es una opción perfecta para estimular la zona relacionada con el punto P. Por ello, esta práctica debe seguir una serie de consejos que ayuden a la estimulación.

estimular el punto p

En este artículo vamos a repasar cómo realizar un masaje de próstata o del punto P de forma correcta para que el hombre pueda obtener un orgasmo sin igual.

Antes de estimular el punto P

En este tipo de masaje la higiene es sumamente importante, y es recomendable asearse correctamente antes de estimular la zona. Aunque una ducha es muchas veces suficiente, nunca está de más realizar una ducha interior (lo que se conoce como una lavativa). En cualquier sexshop presencial u online puedes encontrar peras para el lavado anal, que te permitirán introducir agua tibia en el recto para obtener una limpieza óptima del mismo.

Dónde se encuentra el punto P

Localizar la próstata no debería ser demasiado complicado: anatómicamente se encuentra situada a unos 3 o 4 cm en el interior del ano, y es bastante recomendable utilizar guantes de látex y lubricación abundante para acceder a la zona. Si nosotros o nuestra pareja no está habituada a estimular la zona anal, puede ser que se necesiten algunos minutos para conseguir llegar a un estado de relajación y que el acceso a esa zona del cuerpo se pueda realizar sin molestias. Para empezar, la mejor manera para acceder a la zona es usando el dedo índice o anular, con lubricante (mucho mejor si se trata de lubricante específico para la zona anal) ya que ninguno de esos dos dedos no es demasiado grueso y además nos permitirá palpar con cuidado y prudencia.

El consolador o masajeador prostático sólo deberá utilizarse con aquellos chicos que ya tengan experiencia con el masaje y estimulación del punto P.

Cómo masajear y estimular el punto P

La próstata es el órgano encargado de, mediante contracciones musculares, eyacular el semen hacia el exterior. Sin embargo masajearla de forma intensa y directa no es recomendable, ya que podemos interferir precisamente con las contracciones que se producen durante el propio orgasmo. Por esa razón es mucho más recomendable estimular la próstata por alguno de los laterales y no hacerlo de forma directa. En el caso de hacerlo de forma directa deberemos intentar que sea al principio del masaje y no cuando el chico se vaya acercando al orgasmo o durante el mismo.