El masaje lingam es una práctica tántrica centrada en el masaje del pene desde un punto de vista no sólo sexual sino espiritual, siendo uno de los masajes que se practican durante un masaje tántrico. El equivalente del masaje lingam para la mujer es el masaje Yoni, donde se presta especial atención a la vulva y las zonas erógenas del cuerpo femenino. A diferencia de una mera estimulación del pene, donde lo único que se hace es masajearlo con el objetivo de llevar al clímax a la persona que recibe la estimulación, en un masaje tántrico se incorporan otras técnicas de masaje que incluyen los testículos, la zona anal y perianal e incluso la próstata.

Parte inseparable del masaje tántrico

El masaje lingam no busca el orgasmo sino que se orienta desde la perspectiva del masaje tántrico, buscando la conexión de los diferentes chakras o puntos energéticos del cuerpo según la filosofía tántrica. Lingam se podría traducir desde el sánscrito como “vara de luz”, y el masaje al lingam se orienta desde el máximo respeto y cuidado posible al pene y a la persona en sí (como se hace con el masaje yoni). Ofrecer un masaje lingam, sobretodo en el caso de que lo practiques con tu pareja, es el equivalente al intercambio consciente de energía por el mero hecho de dar placer, desde el punto de vista del tantra.

Técnicas más comunes para un masaje lingam

En un masaje lingam no se trata de llevar al receptor hasta un orgasmo y nada más. El masaje lingam es una práctica que honra al pene y a aquellos que lo tienen; un masaje Lingam se hace para dar placer y para aprender a hacer circular la energía entre los diferentes chakras del cuerpo. Y si, se puede experimentar un orgasmo durante un masaje lingam, e incluso varios a la vez. A continuación te describimos algunas de las técnicas más comunes que se utilizan durante un masaje de lingam.

La postura más común

Es indiferente si el receptor del masaje va a estar situado boca arriba o boca abajo lo importante es que el receptor de masaje se sienta cómodo y que las piernas se encuentran separadas para tener acceso a sus genitales. Una parte muy importante de un masaje lingam (y de cualquier masaje tántrico) es la respiración: Controlar la respiración ayudará a que el receptor del masaje se relaje.

Masaje lingam

Masajeando la zona genital

Es importante masajear el área alrededor de los testículos y el pene pero no de forma directa sino aproximándonos sutilmente hacia ellas. Por ejemplo se puede empezar masajeando la parte interior de los muslos antes de acercarnos el pene en sí. Luego se pasa masajear los testículos y el pene, y también el área perianal.

Masajeando la zona perianal

Para masajear uno de los puntos más erógenos del cuerpo del hombre (la próstata) normalmente se utilizan técnicas de estimulación tanto externas como internas. En el caso de las técnicas de estimulación internas estaríamos hablando de masajes prostáticos, que también suelen ser bastante comunes como un complemento más a un masaje lingam. En el caso de que el receptor del masaje solo quiera un masaje externo se puede colocar boca abajo para que se masaje la zona anal y perianal, realizando pequeños masajes y presionando sobre la zona de forma sutil.

Disfruta de un masaje lingam

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