Conoce cuáles son las zonas erógenas que harán explotar de placer a una mujer con Santai Masajes

Para estimular correctamente a una mujer, hasta el punto de hacerla sentir extremo placer, debes conocer perfectamente cuáles son las partes de su cuerpo que son más sensibles, sus zonas erógenas, y no tan solo centrarte en su vagina. Acompáñanos porque en este artículo podrás descubrir cuáles son las partes con mayor concentración de terminaciones nerviosas en una mujer y cómo complacerla activando cada una de ellas.

¿Cómo se crean las zonas erógenas?

Esta es una cuestión dividida entre la sensibilidad en ciertas partes del cuerpo que son innatas mientras que en otras se van desarrollando con el pasar de los años y experiencias vividas. Incluso, existen estudios que demuestran que, en algunas personas, el desarrollo de las zonas erógenas se produce desde que son bebés con las caricias brindadas por la madre.

¿Cómo se estimulan las zonas erógenas?

Lo más común es pensar que tan solo el tacto frotando o en forma de caricias podrás estimular las zonas erógenas de una mujer, sin embargo, este es un hecho que varía mucho de persona a persona y existen diferentes métodos además del uso de tus manos para lograr una mayor excitación, como con los labios, por ejemplo, la lengua o la respiración cercana a la piel.

Un consejo útil es que le tapes los ojos para que, de esta forma (perdiendo el sentido de la vista), el tacto se sienta más intenso y profundo.

¿Las caricias son siempre efectivas?

Muchas veces depende principalmente de la actitud de la mujer y en cómo se encuentre el humor de ella durante la fase previa a la penetración. Ya que, si está en un estado de total relajación y viene previamente mentalizada para disfrutar entonces, al momento en que las toques, sus zonas erógenas le producirán el mayor placer.

Mientras que, por el otro lado, cuando su actitud no es la mejor y se encuentra con miles de preocupaciones en la cabeza o viene demasiado estresada del trabajo, entonces su cuerpo no reaccionará de la mejor manera; hasta el punto de que tus caricias le provoquen cierto rechazo o sensaciones que no le resultarán agradables.

¿Cómo funcionan de una persona a otra?

En términos generales, aunque cada una cuente con las de su preferencia, las zonas erógenas primarias y secundarias son prácticamente las mismas en todas las mujeres. Solo basta con preguntarle a tu pareja cuál es la parte de su cuerpo que la hace gozar más cuando es estimulada para tener una relación sexual mucho más placentera.

Los tipos de zonas erógenas en una mujer

Las zonas erógenas son partes del cuerpo que, durante el sexo, provocan la mayor excitación si sabes cómo activarlas. En las mujeres existen 3 tipos que se dividen en función de cuáles producen más o menos placer, y son las que te presentamos a continuación:

Zonas erógenas primarias

Son las que debes estimular directamente para hacerla llegar al orgasmo, en este caso dispones de la vagina y el clítoris. La mejor manera para darle placer a una mujer mediante este último es acariciándolo y frotándolo levemente con movimientos circulares.

Por el otro lado, la sensibilidad de la vagina se alcanza principalmente a través del punto G y con la contracción muscular interna que produce la penetración sexual.

Zonas erógenas secundarias

Son las que debes estimular mediante caricias, besos o hasta incluso, en caso de que ella lo prefiera, leves golpes o pellizcos para que la excitación que se logra con las zonas primarias se intensifique al máximo logrando así un orgasmo más placentero; pero cuya característica principal es que no son el foco principal para cumplir con el clímax.

Para las mujeres estas zonas pueden ser las nalgas, los labios vaginales menores y mayores, los pezones, el pubis, el principio de la vagina y el ano.

Potenciales zonas erógenas

Son las zonas erógenas de las que depende del cuerpo y los gustos de la mujer en cuestión para ampliarte las posibilidades de hacerla humedecer y excitarse de maneras distintas. Para algunas puede ser el súmmum del placer mientras que para otras no significa nada. Un ejemplo de ellas son las orejas, los pies, los labios, el cuello, los muslos, etc… cualquier parte que tu pareja prefiera para excitarse aún más.