Si eres un masajista profesional con centro propio, con la intención de recibir clientes en tu casa o simplemente te gustaría ofrecer masajes a tu pareja o amigos en un ambiente relajado, decorar adecuadamente la estancia donde vas a trabajar es muy importante.

Una sala de masajes debe ser un espacio libre de ruidos y distracciones que fomente la tranquilidad.

Escoge la habitación más silenciosa

Escoger la habitación más sosegada es el primer paso para que la decoración consiga el efecto deseado. Siempre es recomendable que la sala disponga de luz natural, pero si eso significa que las ventanas van a estar a orientadas hacia una calle con mucho tráfico o ruido escoge una habitación interior sin ventana.

Un exceso de ruido a causa del tráfico o rumores externos no fomentará la relajación del usuario que vaya a recibir el masaje. Una vez escogida la estancia y dependiendo del tamaño de esta debemos orientar la decoración de una forma u otra.

Habitaciones pequeñas: simplicidad y colores claros

En el caso de que la habitación escogida como sala de masajes sea de tamaño reducido debemos minimizar la decoración para no sobrecargar el poco espacio disponible. Para las paredes y techo debemos escoger colores claros como el blanco, el perla, un beige o un verde muy claro, que nos permitirán dar la sensación de amplitud.

Habitaciones medianas y grandes: piensa en lo orgánico

Si dispones de algo más de espacio las posibilidades en cuanto a decoración de tu sala de masajes se amplían. Si escogieses decorar tu sala de masajes con colores básicos y objetos sobrios como madera melaminada, metal y cristal, estarías dando una imagen fría e informal, más parecida a una consulta médica.

Como no quieres que ocurra eso para decorar una sala de masajes relajantes es muy recomendable escoger objetos hechos con madera, flores y plantas, tallos de bambú etc; en general objetos que recuerden a espacios, colores y texturas de la naturaleza.

El color importa

Para el color de las paredes puedes escoger entre una amplia variedad, cada uno de ellos con varias propiedades y diferencias. Nosotros no obstante te recomendamos tonalidades el verde, naranja o azul. El verde es sinónimo de armonía y bienestar, el naranja significa optimismo y estimulación, y el azul aporta tranquilidad y estabilidad. La luz debe ser tenue y de longitudes de onda largas que tiendan al rojo. Un buen conjunto de velas te ayudará a conseguir ese efecto. Es importante destacar este aspecto cuando hablamos de tipos de masajes, ya que el color debe ser diferente si hablamos de masajes eroticos o de otro tipo de masajes.

Sonidos y olores

En cualquier caso y sin importar el tamaño de la habitación, es muy importante acompañar la estimulación de la vista -que conseguimos mediante una correcta elección de colores y decoración- con olores y sonidos que inviten a la distensión. Un buen conjunto de inciensos o un difusor de aceites de masajes aromáticos ayudarán a nuestro cliente o invitado a evadirse.

También es muy importante disponer de música de fondo que incite la tranquilidad. Si no quieres apostar por la música también son muy interesantes las máquinas de ruido blanco o instalar alguna fuente decorativa para que el sonido del agua conduzca el masaje

 

Todos estos elementos harán que tus masajes eróticos sean todavía mejores.